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Pareja el día de su boda en Galicia
Bodas

Qué canciones poner en cada momento de una boda

Equipo MG Eventos3 jul 20263 min de lectura

La música es el hilo que cose una boda entera. Marca cuándo emocionarse, cuándo brindar y cuándo salir a la pista para no volver a sentarse.

Por eso, en las bodas que animamos en Galicia nunca empezamos por una lista de canciones. Primero repartimos el día en momentos, porque cada uno pide un sonido distinto: no suena igual una entrada que un banquete, ni un banquete que la fiesta.

Después de más de trescientas bodas, hemos aprendido algo que lo resume bastante bien:

Una buena lista no se mide por las canciones que suenan, sino por las que consiguen que nadie quiera sentarse.

Vamos momento a momento. Y para no perderte, empezamos con un mapa rápido.

Un vistazo a toda la boda

Esta tabla resume, de un golpe de vista, qué buscar en cada tramo del día. Te vendrá bien tenerla a mano cuando hables con tu DJ.

Momento

Qué buscar

Estilo que suele encajar

Ceremonia

Emoción contenida

Piano, instrumental, versión suave

Cóctel

Ambiente relajado

Bossa, soul, acústico

Primer baile

Vuestra historia

Vuestra canción

Banquete

Fondo para conversar

Pop tranquilo y variado

Fiesta

Llenar la pista

Clásicos, verbena y éxitos del momento

La entrada y la ceremonia: emocionar sin exagerar

La ceremonia es el momento más íntimo del día, y la música tiene que estar a su servicio, nunca por encima.

Para la entrada funcionan las piezas que crecen poco a poco y dejan espacio a las miradas: un piano, una versión instrumental o esa canción que os acompaña desde hace tiempo.

El truco: que se reconozca en los primeros segundos

Vas a caminar apenas unos metros, así que quieres que la emoción aparezca enseguida y no cuando llegue el estribillo. Elige temas que se identifiquen en las primeras notas y guarda las letras muy marcadas para más adelante.

El cóctel: crear ambiente sin tapar las conversaciones

Al terminar la ceremonia, todo cambia de ritmo. Aquí la música acompaña desde el fondo mientras la gente charla, brinda y se reencuentra.

Bossa nova, soul, versiones acústicas: algo que se note, pero que no obligue a levantar la voz. Todavía no es hora de bailar.

El primer baile: vuestra canción, no la más famosa

El baile nupcial es uno de los pocos instantes en que todas las miradas se posan en vosotros. La canción no tiene que ser la más conocida, tiene que ser la vuestra: la que sonaba cuando os conocisteis o la que os marcó en alguna etapa.

Primer baile de los novios en una boda

Un par de cosas que conviene decidir antes

Piensa en la duración, porque cuatro minutos bailando solos delante de todos se hacen muy largos; si la canción es larga, se puede acortar con un buen montaje. Y decide de antemano si vais a bailar de verdad o simplemente a moveros abrazados, porque de eso depende el tempo que os conviene.

El banquete: música pensada para todas las mesas

Durante la comida, el sonido vuelve a un segundo plano para dejar sitio a las risas y a los discursos.

Piensa en quién se sienta a cada mesa. En una boda coinciden abuelos, amigos de toda la vida y niños, de modo que una selección demasiado cerrada deja fuera a media sala.

La fiesta: lo que de verdad llena la pista en Galicia

Y llega lo que muchos esperaban. En cuanto se abre la pista, solo hay un objetivo: que no se quede vacía.

En las bodas gallegas casi nunca falla la mezcla de clásicos que reconocen todas las generaciones, algo de verbena para los mayores y los éxitos del momento para los más jóvenes.

Baile nupcial en una boda en Galicia

Lo importante es leer la pista

La clave no está en la lista perfecta, sino en saber mirar quién baila y quién se sienta, y cambiar a tiempo. Por eso conviene acordar con tu DJ el estilo y los imprescindibles, y dejarle margen para decidir sobre la marcha.

Cómo dejar tu lista preparada

Con el mapa claro, ordenar la música es sencillo. Prepara tres listas cortas: los imprescindibles que sí o sí quieres escuchar, los que prefieres evitar y unas referencias de estilo para cada momento. A partir de ahí, un profesional se encarga del resto contigo.